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Hulk destroza todo lo que encuentra a su paso en PS3.
Con la vuelta del gigante esmeralda a los cines el personaje de Marvel también ha retornado a los videojuegos, donde anteriormente ya protagonizó varios productos. En ésta ocasión los responsables de traerlo hasta nuestras consolas han sido los chicos de Edge of Reality, que anteriormente crearon títulos como “Pitfall: The Lost Expedition” o “Spider-Man” (versión Nintendo 64). Su editora es Sega, quien hace poco ya lanzó el juego oficial de “Iron Man”, una de las películas de mayor éxito de la factoría de comics Marvel.
Éste juego, aunque parte del inicio del film, con Bruce Banner siendo perseguido por el ejército, no tarda en derivar hacia una historia distinta (y complementaria). En ella vemos a Hulk colaborar con su amigo Rick Jones (los fans de Marvel le conocerán bien, especialmente por su relación con Banner) para enfrentarse al Enclave, una organización nacida en las páginas de “Los 4 Fantásticos”. El argumento no es que sea para tirar cohetes, pero aporta algo más a lo visto en la gran pantalla y nunca está de mas salirse del guión de la película adaptada.
Jugabilidad
Hulk es sinónimo de destrucción, eso es algo que todos los que trabajen con el personaje deben saber. Por ello algo vital en todo videojuego de Hulk debe ser que podamos destruirlo todo. Por desgracia, aunque éste factor sí está presente en ésta adaptación, el resto de aspectos de la jugabilidad se encuentran un poco descuidados. Aunque los primeros minutos de juego, mientras recorremos la ciudad dando largos saltos y eliminando terroristas, nos divertimos de lo lindo, pronto observamos que la historia se desarrolla a través de misiones demasiado lineales. El juego, salvando las distancias, se convierte rápidamente en un producto muy similar a las primeras encarnaciones 3D de Spider-Man. Y a éstas alturas, eso ya está más que visto.
Los controles son simples y efectivos. Podemos dar golpes, saltar, cargar la potencia de salto (o la de los golpes), combinar ataques, e incluso regenerar nuestra propia vida. Éste último recurso nos hace prácticamente inmortales (como el propio Hulk), con lo que para superar las misiones que se nos encomienden el factor al que mayor caso deberemos prestarle será el tiempo. Y no serán pocas las veces que juguemos con una cantidad de tiempo limitada, ya sea para salvar a alguien, o porque la situación necesita la mayor urgencia posible. Gracias a éstos controles y habilidades la experiencia de convertirnos en Hulk es completa. Disfrutaremos arrasando con todo lo que veamos, dando largos saltos a través de las calles, e incluso saltando de edificio en edificio (pudiendo agarrarnos a las paredes para tomar impulso). Además, a medida que avancemos desbloquearemos nuevos movimientos (como el sprint, que nos permitirá recorrer las calles a mayor velocidad) y varios extras.
Pero como decíamos, al juego le falla el desarrollo, y es que no logra enganchar por medio de una mecánica variada. Iremos de misión en misión, buscaremos a los enemigos con el mapa, daremos golpes, y avanzaremos en el guión a tropezones. Algunas cosas no tienen mucho sentido, como que tengamos que salvar la ciudad cuando la destrozamos nosotros cada dos minutos, o que Hulk sepa dónde están sus enemigos por medio de un radar. Hubiera sido más realista, que, con los saltos, pudiéramos avistar a lo lejos a nuestros oponentes, y que entonces sí los localizáramos. Pero esto se limita claramente por la capacidad técnica del título, de la cual hablaremos más adelante. Como detalle que sí aporta algo de veracidad a lo que ocurre en pantalla está el tubo de riesgo, que se llena a medida que causamos daños en la ciudad. Cuando esté completo el ejército vendrá a buscarnos para darnos guerra. Esto es similar a lo visto en otros muchos juegos (desde GTA hasta Need for Speed), y ayuda aportar un poco más de realismo a la acción. Aunque todo atisbo de realidad se pierde cuando la computadora nos enseña a escapar del ejército viajando en metro. No sabemos qué pensarán los conciudadanos que utilicen el metro, pero Hulk no paga billete.
Gráficos
A nivel técnico hemos visto resultados mucho más cuidados en cuanto a adaptaciones de películas se refiere. Lo que más destaca de éste juego es el diseño del protagonista, que se presenta como la masa de músculos que vimos en la gran pantalla. Sus animaciones también realizan un buen papel, siendo muy fiel tanto la pose que mostrará al correr o caminar como los golpes más característicos del personaje (el palmeo de manos, por ejemplo). Con el modelado de los secundarios, tampoco hay mucho que destacar, ya que cumplen con su trabajo y son reconocibles. Los enemigos se repiten en exceso, y hay cosas inexplicables, como que las armaduras Hulk Buster de Iron Man aparezcan una y otra vez. Por suerte, el juego incluye la presencia de algún que otro personaje muy interesante, como Iron Clad. En cuanto a los vídeos, el parecido con los intérpretes del film es alto, aunque no alcanza las cotas de realismo de otras producciones. La nota negativa la pone la representación de la ciudad, demasiado vacía y con fallos gráficos que se harán más notables cuando comencemos a destruir todo lo que veamos. Sí, podremos golpear y agarrar los restos de cualquier cosa, pero los errores gráficos estarán a la orden del día. Lo mismo ocurrirá cuando se junten en pantalla muchos elementos activos, lo cual dará lugar a alguna que otra ralentización. Sin duda, se le podría haber dado mucha más importancia al apartado visual, por ejemplo representando de forma más directa otros lugares conocidos de la factoría Marvel (la cocina del infierno, el edificio Baxter, etc). En último lugar, algo que gustará a los fans: durante la partida podremos desbloquear distintos aspectos adicionales para el protagonista, entre ellos su diseño de guerrero de la reciente Guerra Mundial de Hulk.
Música & Sonido
Un doblaje en castellano más que aceptable y una banda sonora meramente ceremonial acompañan a un catálogo de efectos de sonido que debería tener mayor presencia. Si la destrucción es sinónimo de Hulk, los grandes ruidos y efectos de explosiones o impactos tendrían que relacionarse también con el personaje. Por desgracia, el sonido del juego, en general, queda en segundo plano.
Conclusión
¿Consigue superar a nivel jugable a las anteriores aventuras interactivas del personaje?, relativamente. En el añejo "Hulk: Ultimate Destruction" podíamos hacer cosas que aquí no se plantean, pero también tenía otros detalles que no convencían (¿Hulk corriendo por las paredes de los edificios?). En cualquier caso, el apartado jugable de éste nuevo título que hoy analizamos cumple, siendo el visual y gráfico el que le impide convertirse en una recomendación clara.
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