Aunque hoy la etiqueta “Glam” está bastante contaminada por el uso que se ha venido haciendo en referencia a los grupos más accesibles y de orientación comercial del hard rock de los 80s, en la mayoría de casos dándole connotaciones despectivas o atendiendo sólo a la estética de la banda –algo que, de hecho, es lo único que parece definir el término para estos casos- y no a su sonido, lo cierto es que muchos años antes de esto ya se utilizaba acuñada como un estilo musical. Y no un estilo extraño o underground, sino como uno de los movimientos de mayor popularidad de la primera mitad de los 70s.
“British Steel”, “Screaming For Vengeance”, “Painkiller”... puede que hoy sean estos otros los discos más alabados de la trayectoria de Judas Priest. Pero “Hell Bent For Leather” culminaba de manera grandiosa una evolución que durante los 70s había dado a esta banda una serie de trabajos con un aire tan especial, que puede que ni los centenares de imitadores que han tenido desde el albor de los 80s, ni los propios Priest desde entonces, hayan vuelto a conseguir.
Es probable que muchos identifiquen a Magnum como uno de aquellos grandes y clásicos pilares del AOR, junto a Journey, Foreigner y Survivor. Es posible también que a la vez acuda a la cabeza el sonido brillante y exitoso de Wings Of Heaven. Pero la carrera de los británicos Magnum había comenzado muchos años antes de que explotaran definitivamente en ventas a mediados-finales de los 80s, y antes también de llegar a esa fórmula que hemos clasificado tantas veces como AOR.